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Arturo Solís Herrera (México)

El científico de Aguascalientes Arturo Solís Herrera,  encontró que no sólo las plantas, sino los seres humanos y en general el reino animal, es capaz de hacer fotosíntesis, algo semejante a lo que a su vez hace el reino vegetal. SERENDIPIA. La historia de la ciencia está llena de ejemplos de descubrimientos que se realizaron por un accidente afortunado y, desde luego, inesperado. A estos hallazgos se les llama “serendipia”.

El hallazgo del proceso que el mexicano Arturo Solís llama “Fotosíntesis Humana” también ocurrió de manera casual.

“El descubrimiento surgió de manera accidental cuando investigaba posibles terapias para las tres causas más comunes de ceguera en México: glaucoma, retinopatía diabética y degeneración macular provocada por la edad”, narra el científico, cuya formación académica es como médico cirujano del IPN, oftalmólogo de la UNAM, maestro en ciencias médicas de la Universidad Autónoma de Aguascalientes y doctor en farmacología de la Universidad de Guadalajara.

“Durante esta investigación detectamos que la melanina poseía propiedades terapéuticas extraordinarias, pero no nos explicábamos cómo podía dar una protección tan constante y tan completa. En 1998 produjimos de manera artificial 20 mililitros de melanina y con ella confirmamos una hipótesis que se había generado poco a poco: que la melanina entregaba hidrógeno a las células de la retina”.

Dentro del cuerpo humano ocurren procesos bioquímicos y foto-electro-químicos que generan energía. Antes de buscar patentar este hallazgo, Arturo Solís trabajó 12 años observando y entendiendo a la melanina, entre 1990 y 2002.
“Muchos amigos me decían: ‘¿Para qué estudias la melanina, si es la que nos hace prietos y feos y no sirve para nada?’, y ahora sé que esta molécula funciona como una especie de catalizador para generar energía.

«Fue entonces que entendimos que se trataba de la fotosíntesis humana».

Es decir, comprendimos que los seres humanos también tenemos la capacidad de tomar energía del agua y del sol lo mismo que las plantas. Ellas con su clorofila, nosotros con lo que hemos llamado «clorofila humana». De hecho, esta sustancia ya la hemos patentado para el uso industrial, para generar fármacos y energía eléctrica.

El científico, quien ya ha estado en la lista de propuestas para recibir el galardón del Premio Nobel, califica este como un hallazgo maravilloso, pues hasta hoy se aceptaba la clorofila como la única sustancia ampliamente difundida en la naturaleza que sea capaz de entregar hidrógeno a la célula vegetal.

Solís Herrera puntualiza que la clorofila es al reino vegetal lo que la melanina es al reino animal.

El investigador explica que el ser humano hace fotosíntesis, pero esta capacidad se reduce con la depresión, el alcohol, el hierro, los pesticidas, los fertilizantes, la tristeza y la edad.

, «Lo que hacemos con los medicamentos es que el cuerpo recupere la capacidad de tomar energía del agua y entonces el cuerpo empieza a manifestar todas sus grandiosidades.

La fotosíntesis humana es algo sorprendente y modificará el curso de la Humanidad, y esto representará un orgullo para nuestro país.